Los Enanos de la mitología nórdica

Los enanos y los elfos oscuros, entre los que no siempre se establecía una clara distinción entre los que no siempre se hacía una clara distinción, vivían muy por debajo de la superficie de la tierra o en grandes rocas o montículos.

Enanos de la mitología nórdica

Eran pequeños de estatura y de mala fama; los elfos oscuros tenían fama de ser más negros que la brea. Un gran número de enanos son mencionados por su nombre en la literatura antigua.

Un pasaje interpolado en el Voluspá enumera una larga serie de ellos, entre otros su jefe Modsognir, y el siguiente en orden después de él, Durin.

Dvalin, y los cuatro que Odín designó para sostener la bóveda de los cielos, a saber, Norte, Este, Sur, y Oeste. La principal ocupación de los enanos era la de herreros, en la que no tenían rivales. Todas las armas más notables y todas las gemas preciosas mencionadas en los mitos más antiguos eran obra de los astutos enanos.

El odio de los enanos

Los enanos odiaban tanto a los dioses como a los hombres y no estaban dispuestos a prestarles servicio; si se veían obligados a hacerlo, de modo que no diera mucha alegría a quien la poseyera.

Características de los enanos

Los enanos destacan sobre todo por ser herreros y artesanos extremadamente hábiles.

Entre los muchos tesoros irremplazables creados por ellos están: Mjollnir, el martillo de Thor; Gleipnir, la cadena que ató al lobo Fenrir cuando todos los demás grilletes fallaron; Skidbladnir, un barco que pertenece a Freyr y que siempre tiene viento favorable; Gungnir, la lanza de Odín; Draupnir, un anillo propiedad de Odín; el Brisingamen, un magnífico collar propiedad de Freya; y la larga y dorada cabellera de Sif, la esposa de Thor. También son extremadamente sabios y poderosos desde el punto de vista mágico. Se convierten en piedra si se exponen a los rayos del sol.

Cuatro enanos, Austri, Vestri, Nordri y Sudri (“Este”, “Oeste”, “Norte” y “Sur”) sostienen en alto las cuatro esquinas del cielo, evidenciando su colosal fuerza.

Las líneas entre los enanos y otras criaturas, como, los elfos y los humanos muertos son muy borrosas. Los enanos también son llamados ocasionalmente “elfos negros” (en nórdico antiguo svartálfar), y en algunos casos se les describe como muertos o parecidos a cadáveres humanos.